Música de ayer

Concierto The Pelocas en Lákora

El viernes pasado tuvimos entre nosotros a The Pelocas en el pequeño escenario (que de él hacen un gran escenario todos los que lo pisan) del Lákora.

Pelocas es un dúo de voces que no conocen del concepto ” MI SITIO”, porque todos los sitios donde pisan lo hacen SU SITIO. Y no exagero. Cuando andas organizando eventos y en un mismo fin de semana recibes como 5 llamadas diciéndote “tienes que llevar al Lakora a la morena y la rubia que están tocando en la Plaza del Ayuntamiento porque son geniales”. Y sí, lo son. Rike Döring y Constanza Álvarez son “la rubia y la morena”.

Desde Alemania y Chile trajeron en su maleta una guitarra, un cajón y otros elementos de percusión, además de un triángulo. Y un millón de papeles garabateados que hacen de su partitura sujetados con pinzas de la ropa en el atril que centra sus canciones.

Con la maleta deshecha comienzan por separado su trayectoria de cantautoras por los bares de Barcelona. En el bar El Ciclista (C/Mozart, 18)  coinciden y Rike le comenta de su viaje a Pamplona como punto de comienzo de su gira por España. Constanza no necesitó pensárselo ni media vez para dar el SÍ. Aunque su plan era recorrerse el norte con The Pelocas, Pamplona las atrapó durante más de 3 meses. Hasta hoy. Ahora cada una vuelve a su viaje individual. Rike por Málaga y Constanza de nuevo en Barcelona.

El concierto del Lákora fue su concierto de despedida y seguro que por eso fue tan emotivo. Recuerdo momentos en el que se creaba un silencio especial que rápidamente rompían para seguir cantando con esa sensación de “si paro de tocar, esto se acaba para siempre y no quiero”. Fue bonito compartirlo.

Con una guitarra acústica y un cajón bastan para unir la música de todo el  mundo y de todas las épocas. Así lo vivimos la semana pasada en su concierto DESTARTALADO que sonó a Manu Chao, a Alanis Morissette, a Oscar de León, a Gotye, a The Killers, a Manolo García…

Las personas somos tan complejas…curiosamente una persona que dedica su vida a la fortuna de su voz y de su música con una guitarra rasgada a cuestas, siente nervios y felicidad con un simple CLINNNN! del triángulo. ¿Recordáis el triángulo? Sí, es ese instrumentillo que le dejaban tocar en el festival de Navidad del cole a los que no éramos muy rítmicos, como por hacer algo. Pues a ellas, algo así, les hace feliz. Fácil, ¿no? Quizá ahí está el truco.

Ahora no sé por dónde andarán, pero seguro que dentro de poco vuelvo a recibir una llamada o un mensaje que me diga “oye Idoia, por aquí se escucha últimamente a una rubia y a una morena que tocan en la Plaza Mayor y tienes que invitarlas a tocar porque son, sencillamente, GENIALES”.

Para los que no podáis ir a verlas juntas de nuevo y los que por alguna causa de fuerza mayor no pudisteis venir al Lákora, aquí os dejo un trocito del concierto de la semana pasada: THE PELOCAS – EL ÚLTIMO CONCIERTO

The Beatles – Jazzy Leap

Este domingo el Centro Cultural de Noáin cerró la puerta al mes de septiembre a ritmo de los británicos Beatles a través de las voces de la Cámara Coral de Navarra, el grupo Jazzy Leap está al mando.

Sin duda no hay mejor manera de dar carpetazo a un mes tan lleno de decisiones (actividades, gestión del tiempo, nuevos objetivos…) que con un concierto insólito de uno de los grupos más clásicos de la música pop.  No es lo mismo escuchar un tributo a Los Beatles, que no es poca cosa el desafío, que escucharlo de un grupo de 20 voces y 1 piano sin echar de menos ni un sólo instrumento. ¡Ah! Y una pera sobre el piano, que su función tendrá.

Jazzy Leap fue presentado la semana pasada en Baluarte al completo, con un montón de instrumentos, pero, por cuestiones que se desconocen, en Noáin tuvimos la gran oportunidad, como indicó el director Andoni Arcilla, de escucharlo en su máxima pureza. De hecho, las primeras piezas fueron sin el acompañamiento del piano, así que no había más sonido que el de las voces de cada uno de los cantantes de la Coral.

La pasión y el cuidado en las notas era motivado por las indicaciones de Andoni que poco a poco les introducía (y a nosotros con ellos) dentro de un mar bravo, una pelea entre olas donde se escapaban sonidos que imitaban punteos de guitarra o redobles de platos.

Dentro de esa batalla marina, me surge una duda ¿qué pondrá en las partituras? ¿Vendrán anotaciones que digan qué sílaba toca decir? ¿Algo así como…dumdidá-dumdidúm-dada?  ¿Os imagináis ser directores y tener a vuestra entera disposición un coro como Jazzy Leap con el que manejar y crear versiones? Desde aquí te digo, Andoni, tu trabajo tiene que ser divertidísimo. Pensad que tenéis un mal día y ponéis a vuestro coro a versionar, qué se yo, la 5ª Sinfonía de Beethoven; o si tenéis un buen día el Don´t stop me now de Queen? ¡Tiene que ser genial! No, no penséis que se me ha ido de las manos, porque no está mucho más allá de lo que fue el concierto del domingo.

El concierto se dividió en cinco partes. Primero el coro (pincha para escuchar Honey Pie), luego solistas acompañados por el coro, después otros solistas y el piano, –incluso el piano y Andoni a solas (pincha!)- de nuevo todo el coro acompañados por el piano y como regalo, o bonus track, un quinteto.

De pie podía disimular, pero sentado al piano era imposible. Y es que a Andoni se le escapaban los pies, como todos, tenía ganas de bailar.

Y no me extraña que lleven corbata, pajarita o fular, porque esas voces son IN CON TRO LA BLES.

Get back and come together, Jazzy Leap!

¿Queréis ver el vídeo de algunas partes del concierto? AQUÍ ESTÁ: http://youtu.be/2xYoGSNNup4

Jazzy Leap

Jazzy Leap

Jazzy Leap

Jazzy Leap

Alicatê en el Bar Lákora

El bar Lákora (Pio XII, 34) abre sus puertas a la magia del espectáculo. Y cierra la puerta ¡que se escapa el gato! A partir de ahora y hasta que el cuerpo aguante, todos los viernes a las 22h habrá un dúo de flautas, una chistera con su mago, un ventrílocuo o una folclórica country para animar la cena. Todo el mundo está invitado a participar encima o debajo del escenario.

Las primeras en estrenar esta temporada de eventos fueron las archiconocidas Alicatê. Alice Dos Santos y Tefi de Paz forman este dúo en el que cualquier excusa es buena para montar una fiesta y acabar manga por hombro. Sí, sí, manga por hombro, o pie en la oreja,  porque Tefi de Paz es más que capaz de poner cualquier articulación donde le plazca. Y más aun si de fondo suenan melodías de blues, copla, bolero o pop.

La intriga se hace eco. En una pizarra enmarcada a lo barroco Tefi escribe “INSERT KISS”. Es la pista para saber cómo empieza el juego. Un beso, una canción. Lindo ¿no?

Bien lo dijo Quino, “la vida debería empezar al revés”, igual que en sus conciertos que comienzan desnudándose. De un vestido negro de lunares a uno rojo folclórico, rosetón blanco en el pelo incluido. ¡Olé! Pero lo siguiente en oírse no es una tonaílla, no, es un HIT THE ROAD, JACK, como si el espíritu de Etta James se apoderase de ella mientras da vueltas y trotes por encima de la mesa. No tiene precio.

Así, Alice sugiere tipos de besos al público para que Tefi pueda cantar algo nuevo. Beso de Cenicienta, de vampiro, de esquimal, de Titanic, de pedorreta, de vaca, de tour de Francia y hasta de peli mala. Aunque al principio el público fue tímido y le daba corte regalarle un beso a la voz del duo, poco a poco estas chicas ganaron territorio a la vergüenza y  la sacaron del bar de una patada en el culo. Nunca más se atrevió a entrar. Los que sí entraron fueron más y más besos, aplausos, coros, y sobre todo carcajadas.

Pero todo llega a su fin. ¡OH! Entonces nos agarraron el corazón. En un instante, se creó un clima de confianza, amor y felicidad. Yann Tiersen escogía las palabras que Alicatê no podía decirnos a cada uno de los que allí estábamos. Con la mirada nos decían…hasta otra.

Con dos tacones.

Alicatê

Alicatê

Alicatë

Alicatë

Alicatë

Alicatë

Jorge Drexler en el Auditorio de Barañain

Cuando una vuelve de una entrevista en Barcelona para un puesto con el que se había ilusionado con un “NO” digamos que no hace que el día sea una explosión de alegría. Y sin darme cuenta la suerte ya me había mandado un abrazo cuando en el sorteo organizado por el Auditorio de Barañain me habían tocado dos entradas para el concierto de Jorge Drexler. No sabía que la desgana y apatía que llevaba encima se convertiría en carcajadas, bailongos y un par de besos de una música y unas letras que HACEN BIEN.

Con coreografía del más puro estilo de los Back Street Boys o Primos (a la española) entró el grupo de colegas repartidos por instrumentos y ciudades. Trombón, Barcelona, percusiones, Montevideo, triángulo, Madrid, bajo, Getxo…aquí nadie se queda sin bailar. Están especialmente contentos, aunque vuelvan de vacaciones, ya que es un reencuentro entre ellos. Se nota y se siente esa alegría especial. Habría una disputa clara: quién se lo pasó mejor, ¿ellos o nosotros? Ellos seguro se lo pasaron bien sin parar de bailar, ya lo advirtió el cantante uruguayo “este álbum está grabado en Colombia y claro, se nos llenó de cumbia; así que, en un ratito os pediremos que os levantéis de las butacas para bailar con nosotros”.  Sin duda, la sala se llenó de un PUÑADO DE CANCIONES QUE GIRABAN A NUESTRO ALREDEDOR COMO ELECTRONES.

culturaportucarita - bailones

Al principio tímidos, poco a poco, con las luces de la sala, los compases latinos, los bailes de Jorge y el resto de músicos, nos animamos a echar unas palmas en clave cubana para acabar, sin darnos cuenta, moviendo el culo con los ojos cerrados. El que avisa no es traidor ¿no? Es cierto, NO HAY ARTE SIN EMOCIÓN.

También hubo tiempo para la poesía de la mano del trompetista, que nos regaló dos poemas. Uno de ellos “ama tu ritmo” de Rubén Darío. (poned atención!) Como leéis, también fuimos parte de sus canciones acompañándoles con silbidos y castañuelas.

Mientras los músicos salieron a descansar, o a echar un pitillo mientras miraban los whatsapps, Drexler y su guitarra se quedaron solos ante un agradecido público. Se había creado un clima de familiaridad y diversión. Un mantelito de cuadros y un pastel para compartir con la radio oyéndose de fondo.  “¿Qué queréis cantar?” Pobre…no sabía lo que decía. El público no paraba de pedir canciones: noctiluca, Disneylandia, deseo, horas…una auténtica locura. Y escogió la que más pegaba con el nuevo disco ¿Cuál? Su deseo más grande era SÓLO VERNOS BAILAR y así fue.

Y a cambio de concedernos la elección, el también se dio un gusto y cantó una canción “que con el panorama actual encaja perfectamente”. La milonga del moro judío surge de una noche en la sala Galileo. Mientras echaba una copa con el Maestro Sabina le hace escribir en un posavasos el verso:

Yo soy un moro judío

que vive con los cristianos

no sé qué dios es el mío

ni cuáles son mis hermanos.

El cantautor Chicho Sánchez Ferlosio se lo había cedido a Sabina y éste a Drexler que la usó como estribillo. “¡Ah! -Advirtió Sabina- ¡Hazla en décimas! y tuve que ir corriendo a buscar en Google porque delante de Joaquín no me atrevía a decir que no tenía ni idea de qué estructura era”.

Con la vuelta de los músicos cantan sobre la entropía y sus excepciones, una “ranchera metafísica” que probarán en México qué les parece este nuevo estilo de música.

El concierto iba finalizando. “Entre las canciones de mi nuevo disco hay una que no sé si es mi preferida, pero que quiero especialmente por varios motivos: Bolivia. Habla de la salida de Alemania de mi padre de cuatro años y mi abuelo, en 1939, escapando del horror nazi. En enero de ese año todas las cancillerías latinoamericanas decidieron dejar de dar visados por unos meses a los refugiados que intentaban escapar. Todos los países menos Bolivia, que fue el único país que recibió a mi familia en un acto de valentía y generosidad. Mi familia vivió en Oruro ocho años. Mi bisabuelo murió en Bolivia, mi tío nació ahí… Cuando hace un año fui a tocar a Bolivia por primera vez, lo hice con mucho agradecimiento y mucha emoción. Inmediatamente después escribí la letra de la canción y la terminé de musicalizar en los días que pasé componiendo aislado en la playa de Somo” (Diario Página Siete).

Tras la dureza de esta canción, se generó ese espíritu que su música conoce. Esa paz dulce alegre y melódica. Nos condujo hasta las playas venezolanas con la luz de La Luna de Rasquí, canción dedicada a Simón Díaz. De ésta canción, personalmente, me quedo con esta estrofa que es un resumen del concierto de Bailar en la Cueva:

 

La pena, que todo lo ve
con su microscopio
de desasosiego
La pena, aquí, creo que
¡Tiene un punto ciego!

 

Tras dos estupendos y aclamados bises apagaron las luces, pero nunca la música.

Sabes Drexler, que te llevamos dentro, igual que tú nos llevas dentro.

 

Pd.: Igual no tengo ese puesto en Barcelona, pero tienes razón “nada se pierde, todo se transforma” Siento el corte del vídeo pero ¡era imposible no dar palmas! AQUÍ EL DIRECTO

 

Culturaportucarita - j.drexler

Culturaportucarita – j.drexler

Culturaportucarita - drexler

Culturaportucarita – Jorge Drexler

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Perotá Chingó en Zarautz

¿Cómo presentar a Perotá Chingó? Son un grupo de amigos…son una familia…son una familia de amigos que juntos cantan y tocan y componen y bailan y lloran y saltan y viajan. Y viajan.

Viajan desde hace dos meses por toda Europa con una caravana.  Han estado en Berlín, Italia, Suiza, Barcelona y el pasado sábado en un pequeño rincón de Zarautz. El Gaztetxe Putzuzulo se llenó de amigos de País Vasco y Navarra inquietos por ver tocar a este cuarteto argentino.

La caravana de Perotá estaba aparcada en la puerta del gaztetxe, bajo decenas de zapatillas que colgaban de unos cables. Fue quizás esa puerta la que en realidad nos transportó adentro de la caravana para viajar por sus canciones.

Simplemente bastó poner unos bancos, telas verdes por el suelo y telas de colores alrededor de los instrumentos para crear su mapa que poco a poco se fue dibujando. Subimos a lo más alto de México, bajamos a Perú, para subir de nuevo hacia Puerto Rico. Luego la Argentina, Brasil…bien lo dicen sus letras “traen el canto de los pájaros”. Y esa chispa de energía que explotaba cada vez que acababan un tema. Contentos de vernos bailar con la canción preferida de Julia, Inca Yuyo, se quedan un ratito más hablando con unos y otros.

Perotá Chingó no tiene explicación. No tiene etiqueta. Ni el nombre ni su música. “Es…no sé…no es algo en particular, es pues…música. Son canciones de folclore latinoamericano tradicional o nuestras y en cada tema ponemos cada uno nuestro pedacito y así se monta el rompecabezas”.  En este momento nos corta una nube de velas que se alza sobre la playa y corremos para verlo dejando las preguntas de lado.

El cuarteto nació de dos amigas de la escuela que decidieron viajar con su guitarra y su voz. Dolores Aguirre escribe Ríe Chinito, una de las canciones más conocidas del grupo. En la playa donde se grabó conocieron a Diego. Animados por la gente decidieron llamar a Diego y formar Perotá Chingó. Poco después Martín, como un fan más, les escribió para felicitarles y fue el cuarto integrante.

¡CURIOSIDAD! En la última parte de Ríe Chinito cantan algo rarísimo,(que también se incluye en el disco) y es que la cantaron al revés EN DIRECTO.

Un día divirtiéndonos, queríamos darle un giro a la canción y nos resultó bonito. ¡Esto por venganza! ¡Para nosotros es como escucharos en euskera! “. Aunque con el euskera lo intentaron para saludar y agradecer al público de estar esa tarde con ellos.

¡CURIOSIDAD II! Ríe Chinito no es, como nos contó Julia, “un chino de la china, sino tu enamorado/a, o tu bebé”

Estando como están las cosas, personalmente, me parecen un ejemplo de vitalidad, energía y de alternativa. Es saber aprovechar las oportunidades. Sorprende que desde su página web puedas descargarte gratuitamente el CD, que sus conciertos sean muy asequibles para el bolsillo y que ellos puedan permitirse viajar por Europa durante 3 meses. ¿Cómo? Conectando con el lado más humano de la gente. Sencillamente. Ellos viajan donde les invitan. Duermen donde les invitan, así, la gente forma parte de la producción de Perotá Chingó.

Esta fue la idea que les llevó a hacerse el petate para viajar por Europa. “Las ganas de seguir viajando, conociendo lugares, dejando nuestra música por distintos sitios y sobre todo que la gente nos escribiese. Es como si un amigo te escribe de Sudáfrica, pues vamos ¿por qué no?”. También les encanta la idea de compartir escenario. En Zarautz fue con Aitor Martínez. De los artistas con los que han coincidido les encantaría participar junto a Alice Phoebe Lou o Muerdo (Pascual Cantero).

Hablamos de nuestros temas favoritos. Mi canción favorita es La Complicidad y para Julia, además de Inca Yuyo, la versión de Natalia Lafourcade “Derecho de Nacimiento” canción con la que comenzó el concierto. Sabéis que soy de derecho y claro, tuve que preguntar por el entrometido Copyright. “Con las canciones que hacemos versiones ya no nunca hemos  tenido problemas, todo lo contrario, incluso Willy Rodríguez (Cultura Profética), el cantante de La Complicidad, nos escribió diciéndonos que habíamos llevado la canción más allá de donde él esperaba”.

Cierran esta maleta pero aun les quedan muchas por abrir. Quién sabe, quizá la siguiente la abran en tu ciudad ¿te gustaría? ¡Pues pídeselo!

¿Quieres ver cómo viajamos a través de dos de sus versiones? PINCHA AQUÍ 

Pero también puedes PINCHAR AQUÍ

Perotá ChingóPerotá Chingó - Diego y Julia

Perotá Chingó en Zarautz ¡anticipo!

Perotá Chingo en Putzuzulo

Perotá Chingo en el Gaztetxe Putzuzulo

¿Queréis ver o volver a vivir cómo entraron en Zarautz? http://youtu.be/Uzb7sP7pzk4

 

¿Tenéis curiosidad por saber cómo se lo han montado para recorrer Europa en una caravana? ¡Escucha, escucha! 

 

Si aún no lo habéis escuchado, aquí está su Cd

 

 

ZTK Rap

ZTK Rap a los platos

ZTK Rap a los platos

El rap siempre me ha dado la sensación de ser una música sincera. Así que no me queda otra que sincerarme yo también. Primero: perdón si cometo alguna atrocidad, soy una total y absoluta ignorante. Segundo: si alguien se anima a enseñarme o pasarme música, soy todo oídos. Y tercero: a este grupo, que no lleva dos días haciendo scratches ni garabateando letras, los conocí en una boda. No, no a ellos. A su música. En el momento en el que se reparten los novios de la tarta y regalos varios, todo, y cuando digo todo es TODO, el salón cantó el tema “Prisionero de mi locura”. Flipé. Me enganchó la canción pero me enganchó más el momento. Y entonces busqué más.

Hasta ver que podía verlos en directo en San Fermín. El Jai Gune les tenía reservado el último día de las fiestas junto con Benation y Los Chikos del Maíz. Lucharon para disolver la resaca de los que allí estábamos y la suya propia. No fue fácil, pero su fuerza es imparable.

Al igual que en ese momento de la boda la Novia, el padrino, la sobrina, incluso la abuela de él  cantaban eso de “señooor dicen que yo estoy rotooo tengo cara de locooo que lo mío YA-NO-TIEEE-NE-AAAA-RRE-GLOOO”  en el recinto de Gora Iruñea se vio saltar y levantar los brazos desde un rastas con el pantalón por las rodillas hasta una dulce criaturica con cara de no haber roto un plato. ¡Si hasta se pudo ver rapeando a un perro!

Mientras el MC (¿se dice así? vaya, el que está con los platos) calentaba motores para no dejar de bailar con sus manos durante el concierto, el resto del grupo, protegido con camisa de fuerza y máscaras de gas, pisó tierra para repartir mascarillas al público y es que “algo huele mal en Iruña”. De este primer tirón de crítica social y política cogieron carrerilla para volcar las medias tintas, pisar los titubeos y lanzar lejos la hipocresía y la mentira que nos atañe estos días. El entusiasmo partía desde los platos hasta cada uno de los micros que incluso fueron compartidos con Iosu de RPV. Sus canciones son algunas en castellano, algunas en euskera e incluso bilingües. Por mi parte, lo siento ZTK rap pero esas letras me las vais a tener que traducir…Letras de tú a tú, de lo que pasa en la calle, en la panadería del barrio, en la casa del vecino, y en el curro de mi tío. Letras que hacen malabares con la picardía y la astucia consiguen no dejar títere sin cabeza.

A mitad del concierto se liaron la manta a la cabeza y bajaron el volumen para animarse a capella. VEDLO AQUÍ

Lo que sí que dejaron, además de ganas de más, fue unas cuantas copias de su CD – Endemia que pudieron llevarse a casa los más rápidos. Pero para el que se quedase sin él, lo puede encontrar en internet AQUÍ.

 

 

ztk rap

ztk rap y RPVko

ZTK Rap

ZTK Rap

ztk rap

ztk rap

Música para los sentidos – Maspaké

La programación “Música para los sentidos”  de Noain guardaba para el sábado al dúo Maspaké. Naiara y Javi Ruz tuvieron que marchar corriendo a cubierto con toda la panda de amigos de siempre y seguro que nuevos amigos de Noain porque la lluvia amenazaba con insonorizar sus tacones y entumecer los dedos que rasgan la guitarra.

Empezamos mal este concierto, Naiara. “La vida no entiende leyes” cantas y mi mandíbula choca contra el suelo como aquella escena de Jim Carrey en La Máscara. Mi ofensa personal queda hipnotizada por una pelea interior ¿Qué me gusta más? ¿La voz o la guitarra? ¿Por qué decidir?

No soy mucho de flamenco, aviso. Pero creo que en esta ocasión no es cuestión de gustos. Si te gusta la música, tienes que verles.

Maspaké es mucho más. Es la sensualidad del flamenco, es un baile de versiones de antes con toques propios de ahora, es un zapateao que no deja títere con cabeza, es la traqueteo de unas cuerdas, es un vestido rojo pasión que se pelea con la ternura de una bossanova y se entremezcla con la picardía de los ritmos funkies. Es un escenario que sostiene lo mejor de cada uno.

Aunque lleven muchos, muchos años detrás del micrófono se disculpan -como un niño al que se le acaba de caer una figurita del salón- por “cometer la osadía de versionear” a autores como Camarón, los Amaya, Ella Fitzgerald, Rumba Tres, Simon y Garfunkel, Pasión Vega, incluso al Rey del pop.

Tímidamente el público de Noain va echando unas palmas animados por la locura de las notas que juguetean entre los dedos de Javier y las bromas que Naiara comparte con el público sentado atento en sus butacas, pero que realmente está con ellos, entre las partituras y los vestidos que esconde tras el telón.

Se nota que comparten mucho más que la música. De vez en cuando a Javi se le escapa una mirada al techo. Quién sabe si estará buscando a ver de dónde ha caído ese ángel.

Pensaréis que es imposible, pero PALABRA que se puede pasar de la rumba y las manzanas mordidas al jazz en un segundo y ¡ZAS! en un saltito, a una nana. Y entre sueños renace el flamenco de nuevo y con más fuerza.

Máspaké es esto (ver vídeo).

Es empezar un concierto destrozando el suelo y acabarlo con el corazón desgarrado a ritmo de blues. 

 

Maspaké

Maspaké

Maspaké

Maspaké

Maspaké

 

Música para los Sentidos – de Puerto Príncipe a Noain

Desde Haití traen un millón de notas y anécdotas que contarnos este grupo de profesores de la Escuela Joaquín Maya de Pamplona que hoy han luchado contra el viento para tocar las composiciones arregladas por John Jost.

John Jost, además de arreglista, es el Director de un campamento musical situado en un pequeño pueblito de Haití que desde arriba de las montañas da los buenos días. Cange es la localidad que alberga como consecuencia del terremoto de 2010 la Escuela de Música Saint Trinité de Puerto Príncipe.

Esta escuela nació hace 40 años unidos por un lenguaje común y universal LA MÚSICA. Más de 300 alumnos enseñan a muchísimos profesores y estos a los alumnos el sentido de la armonía, los tipos de melodías, las escalas, etc…para después demostrar lo aprendido regalándonos conciertos como los que varios de los profesores pamplonicas que el 14 de julio volarán de nuevo a la escuela haitiana. Antes de hacer la maleta, han colocado unas fotos que podréis visitar en Lorenea.

Las señoras de Noain que después de la piscina suelen ocupar los bancos de las calles para disfrutar con sus amigas, han colocado decenas de sillas para el disfrute de su pueblo, de los amigos de los músicos y de los curiosos que pasaban por allí. Bien sabemos que la música no entiende de edades y qué gusto ver cómo los niños corrían entre las divertidas corcheas que explotaban del clarinete para saltar al arco del violonchelista. A pesar del viento que ha tratado de aguarnos la fiesta haciendo volar las partituras, el público no ha querido perderse ni una sola de las piezas populares de origen haitiano.

Pero hay momentos para todo. Para las notas alegres y pizpiretas como también para los sonidos de lamentos y melodías pesadas y graves. Como bien explicaba uno de los músicos “a veces el lamento se oye más cerca. A veces más lejos”. Pero entonces, sin dejarnos caer del todo, vuelve el violín devolviéndonos esa alegría que lo hace tan peculiar.

Gusto de ver cómo la gente se ha visto envuelta por los distintos pentagramas, cerraba los ojos y se dejaba llevar hasta esa escuela de Haití donde profesores y niños juegan con la música. Acompañados por la brisa y el resol de junio.

“Nadie se imagina lo que la música puede hacer en esos países”

John Jost

 

Podéis volver a escucharlos PINCHANDO AQUÍ y mañana no os perdáis a Erika Emizcoz y a Andoni Arcilla regalándonos temas de la América de los años 30 y 40  en la semana de Música para los Sentidos

 

Música para los sentidos

Música para los sentidos

Imagen