Perotá Chingó en Zarautz ¡anticipo!

Perotá Chingo en Putzuzulo

Perotá Chingo en el Gaztetxe Putzuzulo

¿Queréis ver o volver a vivir cómo entraron en Zarautz? http://youtu.be/Uzb7sP7pzk4

 

¿Tenéis curiosidad por saber cómo se lo han montado para recorrer Europa en una caravana? ¡Escucha, escucha! 

 

Si aún no lo habéis escuchado, aquí está su Cd

 

 

Edith Piaf Trio

ARRÊTE LA MUSIQUE!

 

Este sábado La ciudadela acoge a las 21:30 la maravillosa voz de Edith Piaf.

Por si alguno no habéis tenido el gustazo de escucharlos os voy a contar cómo lo sentí yo.

La casa de cultura de Zizur Mayor nos trajo sabor francés en este comienzo de la primavera. Edith Piaf Trío presentaba su nuevo proyecto “Érase una voz: Edith Piaf”, con un billete de ida al carrusel de la vida de la Piaf, con todo lujo de detalles: explicaciones, anécdotas, vídeos, fotos, entrevistas y su música.

La alfombra roja siempre sostiene grandes artistas.

Sin duda el piano de Luis Notario llevaba ruedas para llevarnos de las rápidas manos de Jorge París nota a nota con su acordeón al barrio de Montmartre, mientras, Ysi Kalima hacía de guía a viva voz para no perder detalle. Estos tres músicos profesionales comenzaban cada pieza con una sonrisa de complicidad y la zanjaban cerrando los ojos y cogiendo aire mientras el público aclamaba otra historia más.

Así  nos cuenta la historia de cada canción antes de lanzar su voz. ¿Sabíais que La viè en rose salvó del cierre del teatro Olympia de París? ¿Que La foule es una adaptación de un vals peruano? Contó también que “el gorrión de París” cantó a los soldados y prisioneros tanto en la guerra como en la posguerra para hacerles más llevaderos esos grises años. Igual que el sábado hicieron ellos con nosotros, su público. Lo que no saben estos tres cómplices amigos es que la gente lloró con su música. Y con razón. ¿Quién quiere volver de un apasionante viaje?

Tal y como pasaba en los conciertos de la Piaf el público no dejó que se fuesen sin volver a cantar en dos ocasiones. Aplausos, silbidos, gritos y hasta un “viva la madre que te parió”, que por cierto salió orgullosa a entregarles un ramo de flores.

 

Dicen que de todo se aprende. También de Edith. También del Edith Piaf Trío.

-¿Qué esperas del amor, Edith?

-Lo que este me quiera dar. 

 

https://soundcloud.com/idoiasm/edith-piaf-tr-o-milord

Edith Piaf Trío

Edith Piaf Trío

ZTK Rap

ZTK Rap a los platos

ZTK Rap a los platos

El rap siempre me ha dado la sensación de ser una música sincera. Así que no me queda otra que sincerarme yo también. Primero: perdón si cometo alguna atrocidad, soy una total y absoluta ignorante. Segundo: si alguien se anima a enseñarme o pasarme música, soy todo oídos. Y tercero: a este grupo, que no lleva dos días haciendo scratches ni garabateando letras, los conocí en una boda. No, no a ellos. A su música. En el momento en el que se reparten los novios de la tarta y regalos varios, todo, y cuando digo todo es TODO, el salón cantó el tema “Prisionero de mi locura”. Flipé. Me enganchó la canción pero me enganchó más el momento. Y entonces busqué más.

Hasta ver que podía verlos en directo en San Fermín. El Jai Gune les tenía reservado el último día de las fiestas junto con Benation y Los Chikos del Maíz. Lucharon para disolver la resaca de los que allí estábamos y la suya propia. No fue fácil, pero su fuerza es imparable.

Al igual que en ese momento de la boda la Novia, el padrino, la sobrina, incluso la abuela de él  cantaban eso de “señooor dicen que yo estoy rotooo tengo cara de locooo que lo mío YA-NO-TIEEE-NE-AAAA-RRE-GLOOO”  en el recinto de Gora Iruñea se vio saltar y levantar los brazos desde un rastas con el pantalón por las rodillas hasta una dulce criaturica con cara de no haber roto un plato. ¡Si hasta se pudo ver rapeando a un perro!

Mientras el MC (¿se dice así? vaya, el que está con los platos) calentaba motores para no dejar de bailar con sus manos durante el concierto, el resto del grupo, protegido con camisa de fuerza y máscaras de gas, pisó tierra para repartir mascarillas al público y es que “algo huele mal en Iruña”. De este primer tirón de crítica social y política cogieron carrerilla para volcar las medias tintas, pisar los titubeos y lanzar lejos la hipocresía y la mentira que nos atañe estos días. El entusiasmo partía desde los platos hasta cada uno de los micros que incluso fueron compartidos con Iosu de RPV. Sus canciones son algunas en castellano, algunas en euskera e incluso bilingües. Por mi parte, lo siento ZTK rap pero esas letras me las vais a tener que traducir…Letras de tú a tú, de lo que pasa en la calle, en la panadería del barrio, en la casa del vecino, y en el curro de mi tío. Letras que hacen malabares con la picardía y la astucia consiguen no dejar títere sin cabeza.

A mitad del concierto se liaron la manta a la cabeza y bajaron el volumen para animarse a capella. VEDLO AQUÍ

Lo que sí que dejaron, además de ganas de más, fue unas cuantas copias de su CD – Endemia que pudieron llevarse a casa los más rápidos. Pero para el que se quedase sin él, lo puede encontrar en internet AQUÍ.

 

 

ztk rap

ztk rap y RPVko

ZTK Rap

ZTK Rap

ztk rap

ztk rap

Música para los sentidos – Maspaké

La programación “Música para los sentidos”  de Noain guardaba para el sábado al dúo Maspaké. Naiara y Javi Ruz tuvieron que marchar corriendo a cubierto con toda la panda de amigos de siempre y seguro que nuevos amigos de Noain porque la lluvia amenazaba con insonorizar sus tacones y entumecer los dedos que rasgan la guitarra.

Empezamos mal este concierto, Naiara. “La vida no entiende leyes” cantas y mi mandíbula choca contra el suelo como aquella escena de Jim Carrey en La Máscara. Mi ofensa personal queda hipnotizada por una pelea interior ¿Qué me gusta más? ¿La voz o la guitarra? ¿Por qué decidir?

No soy mucho de flamenco, aviso. Pero creo que en esta ocasión no es cuestión de gustos. Si te gusta la música, tienes que verles.

Maspaké es mucho más. Es la sensualidad del flamenco, es un baile de versiones de antes con toques propios de ahora, es un zapateao que no deja títere con cabeza, es la traqueteo de unas cuerdas, es un vestido rojo pasión que se pelea con la ternura de una bossanova y se entremezcla con la picardía de los ritmos funkies. Es un escenario que sostiene lo mejor de cada uno.

Aunque lleven muchos, muchos años detrás del micrófono se disculpan -como un niño al que se le acaba de caer una figurita del salón- por “cometer la osadía de versionear” a autores como Camarón, los Amaya, Ella Fitzgerald, Rumba Tres, Simon y Garfunkel, Pasión Vega, incluso al Rey del pop.

Tímidamente el público de Noain va echando unas palmas animados por la locura de las notas que juguetean entre los dedos de Javier y las bromas que Naiara comparte con el público sentado atento en sus butacas, pero que realmente está con ellos, entre las partituras y los vestidos que esconde tras el telón.

Se nota que comparten mucho más que la música. De vez en cuando a Javi se le escapa una mirada al techo. Quién sabe si estará buscando a ver de dónde ha caído ese ángel.

Pensaréis que es imposible, pero PALABRA que se puede pasar de la rumba y las manzanas mordidas al jazz en un segundo y ¡ZAS! en un saltito, a una nana. Y entre sueños renace el flamenco de nuevo y con más fuerza.

Máspaké es esto (ver vídeo).

Es empezar un concierto destrozando el suelo y acabarlo con el corazón desgarrado a ritmo de blues. 

 

Maspaké

Maspaké

Maspaké

Maspaké

Maspaké

 

Minimundos – 12 fotografías de Pablo Lasaosa

 

 

 

Imagen

 

En estos días que ya se empieza a cantar eso de “no hay en el mundo entero unas fiestas sin igual –riau,riau!- da gusto ver cómo alguien deja encima de la mesa las cartas para recordar que Pamplona es mucho más. Es mucho más que los adoquines de Estafeta pegajosos por una mezcla de kalimotxo, cerveza y otras cosas inexplicables que mejor no imaginar. Es mucho más que guiris descalzos o con chancletas. Es mucho más que toros. Mucho, mucho más.

Es un paseo por sus viejas calles. Estrechas. Por sus placitas pequeñas. Sus nuevos edificios modernos. Su gente de siempre. Los turistas de ahora.

Esta tarea la ha cogido con gusto Pablo Lasaosa. Este chico con amplia sonrisa nos regala un paseo por 12 de los lugares más típicos para un buen PTV (Pamplonica de Toda la Vida). Pero es un paseo diferente. Es una vuelta por cada sitio que nos hará sacar una gran sonrisa. Como la suya. Fijaos si es inmensa su sonrisa que es igual que sus fotos y sus fotos dan un giro 360. ¡Hasta marean! Y para que no os mareéis (y porque este es mi blog) os recomiendo una pieza para disfrutar durante. Música, maestro

Las 12 fotos escogidas con cariño, y seguro que con indecisión, de este astronauta son hechas con mucha perspicacia y agudeza tras el objetivo y destreza con el ordenador. Nos regala otra visión de puntos como la Plaza del Ayuntamiento, que acostumbrada a las miles de personas saltando sin parar, parece un balón de baloncesto, el Sadar que se asemeja a la tripa de una embarazada siendo el centro del campo, ¡PAM! el ombligo de la mamá, o la Plaza de Toros que parece una mirilla de una puerta. ¿A que nunca os lo podíais haber imaginado? Y hablando de imaginar. La colección tiene una única foto nocturna, la de la Plaza del Castillo ¿os imagináis si Pablo hubiera sacado esa foto con los mosaicos que tanto nos hacían imaginar de pequeños?

El paseo por los minimundos ha tenido lugar en la Sala de Hornos de la Ciudadela. ¿Será coincidencia que esta sala sea circular, al igual que las fotos? ¿Será coincidencia que la primera –o última según el gusto del visitante- fotografía sea la propia ciudadela? Yo creo que no. Los 12 minimundos de Pablo giran alrededor de otros muchos minimundos pamploneses que cuelgan del techo de la sala. Pamplona gira sobre sí misma. O esa es mi interpretación. 

 

Pd.: espero que me perdone por el guiño de mi fotografía. 

Música para los Sentidos – de Puerto Príncipe a Noain

Desde Haití traen un millón de notas y anécdotas que contarnos este grupo de profesores de la Escuela Joaquín Maya de Pamplona que hoy han luchado contra el viento para tocar las composiciones arregladas por John Jost.

John Jost, además de arreglista, es el Director de un campamento musical situado en un pequeño pueblito de Haití que desde arriba de las montañas da los buenos días. Cange es la localidad que alberga como consecuencia del terremoto de 2010 la Escuela de Música Saint Trinité de Puerto Príncipe.

Esta escuela nació hace 40 años unidos por un lenguaje común y universal LA MÚSICA. Más de 300 alumnos enseñan a muchísimos profesores y estos a los alumnos el sentido de la armonía, los tipos de melodías, las escalas, etc…para después demostrar lo aprendido regalándonos conciertos como los que varios de los profesores pamplonicas que el 14 de julio volarán de nuevo a la escuela haitiana. Antes de hacer la maleta, han colocado unas fotos que podréis visitar en Lorenea.

Las señoras de Noain que después de la piscina suelen ocupar los bancos de las calles para disfrutar con sus amigas, han colocado decenas de sillas para el disfrute de su pueblo, de los amigos de los músicos y de los curiosos que pasaban por allí. Bien sabemos que la música no entiende de edades y qué gusto ver cómo los niños corrían entre las divertidas corcheas que explotaban del clarinete para saltar al arco del violonchelista. A pesar del viento que ha tratado de aguarnos la fiesta haciendo volar las partituras, el público no ha querido perderse ni una sola de las piezas populares de origen haitiano.

Pero hay momentos para todo. Para las notas alegres y pizpiretas como también para los sonidos de lamentos y melodías pesadas y graves. Como bien explicaba uno de los músicos “a veces el lamento se oye más cerca. A veces más lejos”. Pero entonces, sin dejarnos caer del todo, vuelve el violín devolviéndonos esa alegría que lo hace tan peculiar.

Gusto de ver cómo la gente se ha visto envuelta por los distintos pentagramas, cerraba los ojos y se dejaba llevar hasta esa escuela de Haití donde profesores y niños juegan con la música. Acompañados por la brisa y el resol de junio.

“Nadie se imagina lo que la música puede hacer en esos países”

John Jost

 

Podéis volver a escucharlos PINCHANDO AQUÍ y mañana no os perdáis a Erika Emizcoz y a Andoni Arcilla regalándonos temas de la América de los años 30 y 40  en la semana de Música para los Sentidos

 

Música para los sentidos

Música para los sentidos

Imagen

 

La Filmoteca con el cine

El viernes fui a la Filmoteca. Para los que no sepáis qué es o dónde está, os lo cuento. Es una organización, que está en el edificio de la Biblioteca General (sí, la de Mendebaldea) que se ocupa de la conservación, investigación y difusión de películas y obras audiovisuales. Para su misión difusora ponen a nuestra disposición, entre otras muchas cosas, una salita de cine. Los miércoles, jueves y viernes proyectan una peli a las 20h. Por 3 euros. Cada día está relacionado con un ciclo distinto. Ahora los miércoles ponen películas IMPRESCINDIBLES como la inolvidable -guiño, guiño- Memento de Christopher Nolan o la reciente Searching for sugar man (de la que os aconsejo su banda sonora), los jueves ronda entre el Foco Punto de Vista, Panorama Inaac o Navarra en los archivos, con por ejemplo una sesión de cortometrajes navarros de la década pasada, y para finalizar la semana con buen sabor de boca (palomitas saladas o dulces, al gusto) este mes,haciendo alusión a los 100 años del comienzo de la I Guerra Mundial, podemos ver cintas sobre Las dos guerras mundiales en el cine.

El viernes vi el Gran Desfile de 1925. Si os digo la verdad no supe a qué iba. Vi en la reseña “Guerra Mundial y Banda Sonora en directo” y no me hizo falta leer más. Cuando me senté, una de las personas organizadoras nos contó sobre el director, sobre la película, sobre el cine en esa época y sobre películas representativas del mismo calibre. También muchas anécdotas y curiosidades, como que el ministerio de defensa cedió muchísimas cintas de vídeo, ¡Incluso reclutas para filmar! ¡Qué gusto escuchar a gente con tanto conocimiento y tan enamorada del cine! No sólo eso, nos contó que era una película muda. Sí, culpa mía no haberlo imaginado, y que tenía una duración de 2 horas y media. “¿CÓMO?” Miré a un lado y al otro y pensé en huir despavorida. Pero algo me dijo que me tenía que quedar. No os voy a contar de qué la película porque para eso ya están ellos. Pero sin duda, hice bien en quedarme.

No puedo zanjar el tema sin contaros que además podéis pasear entre proyectores originales y de todas las fechas y echarle un vistazo a la colección de maquetas o posters de películas que rodean el hall.

Agradecer desde aquí el trabajo de todas esas personas que hacen que la Filmoteca sea posible y de qué manera. ¡Gracias por vuestra ilusión y conocimiento!

Os diré que merece siempre ir a aprender un poquito a la Filmoteca. Que la curiosidad te regala muchas sorpresas. Y que si os apetece ir al cine por poquito dinero, no lo dudéis, estas son las tres últimas películas de esta temporada: http://www.filmotecanavarra.com/es/programacion.asp?IdContenido=1

 

 

Pd.: espero que el pianista que se encargó de la bso en directo, sin partituras y sin descanso, se haya recuperado. Gracias a él también.

Con Pan de Molde (fanzine de ilustración)

Hoy presentamos una merienda nada convencional: Pan de Molde. Este fanzine está a punto de zanjar su segunda edición y dar paso a una tercera. Lo forman 4 chicas con la intención de unir a los amantes de los lápices y del papel. Y no contentas con eso, lo recaudado por la venta del fanzine, es donado a una causa benéfica.

 

– Se dice que de una boda, sale otra. En vuestro caso no hubo otra boda, pero dio lugar a un fanzine.

Maider y yo (Liébana) nos conocimos en la boda de un familiar común y empezamos a hablar. Le conté mi idea de hacer un fanzine con varios ilustradores. Le encantó. Al día siguiente tenía un mail suyo para ponernos en marcha. Teníamos claro que no queríamos que fuese un monográfico porque para eso existen otras vías, queríamos contar con más gente.

 

– Pasaron 5 meses desde esa boda hasta que el fanzine fue algo físico ¿qué fue lo más difícil de hacerlo nacer?

Sin duda, contactar con ilustradores y  moverlo. Nos abren la puerta para venderlo en muchos espacios porque tiene un fin solidario pero en otras ocasiones hay locales que nos han cerrado la puerta si no podían llevarse un porcentaje.

 

– Cómo surge el nombre de Pan de Molde?

Un día llegué con una lista gigante de nombres. En ese momento yo me hacía la lista de la compra usando nombres genéricos de las cosas en lugar de marcas: papel higiénico en lugar de Colhogar,  pasta de dientes en vez de Colgate y pan de molde en lugar de Bimbo. Además, no queríamos lo típico de “la brisa marina te susurra al oído”, que parece que cuando sales de la uni tienes que escribir cosas así, queríamos algo más callejero.

 

– El primer número se llama “Animalario/Bestiario” ¿de qué iba?

Fue cosa de Maider porque estuvo haciendo un máster en Valencia y tenía ganas de eso. Dentro de lo que cabe es un tema general, tú sabrás a qué le llamas animal o bestia ¿no?

Poniendo un tema acotas pero das total libertad a la imaginación de cada uno. Si lo ves en conjunto tiene cierta coherencia, pero si lo ves de manera individual puede tener un millón de perspectivas. De eso se aprende muchísimo.

 

–  En la primera tirada se imprimieron 250 ejemplares.  El dinero lo pusisteis vosotras pero las ganancias las donáis al comedor solidario París365 y a Caritas Donosti. ¿Cómo sobrevivís?

Malamente…de hecho el primer número nos salió bastante mal por mala gestión  y no recaudamos tanto como quisimos para la donación. Como en todo negocio, sobre todo si no tienes ayudas externas, siempre cuesta ser rentable y conseguir beneficios.  Además tienes que ser: ilustradora, empresaria, contable, gestora, editora, publicista… hay muchas cosas que se te van de las manos.

Pero pese a eso, igual no tenemos un sueldo, pero a mi Pan de Molde me da la vida.

Se vive del feedback que te da la gente, te hace estar motivada, se crea un dinamismo de trabajo y surgen más intereses porque conoces a mucha gente. Una cosa atrae a la otra.

La gente que vive de esto, como Jesús Sotés o Yolanda Mosquera, te da una respuesta y un apoyo enorme porque todos nos hemos visto en la misma situación.  Esta gente que no tiene porqué ayudarnos y que les hemos escrito por la cara nos da la enhorabuena por el proyecto. Eso te da vida y conocer a tus favoritos es increíble.

 

– En ese punto de ver que ni siquiera os daba para donar todo lo que queríais y menos para recuperar lo puesto ¿no dudasteis en dejar la solidaridad de lado?

No, lo contrario. Por eso para este número nuevo ya hemos espabilado, hemos mejorado dibujando y además hemos trabajado mucho mejor la contabilidad y la publicidad.

Por ejemplo con la publicidad el año pasado sólo se movía por el blog. Este año hemos llegado a más gente y  no sólo del entorno de la ilustración. Aparte, los ilustradores han sido muy responsables con el objetivo de participar (promover la ilustración y la solidaridad). Sí que nos gustaría seguir creciendo y si superásemos esa línea solidaria, lo invertiríamos en hacernos más grandes.

 

– El equipo se amplió en 2013, ¿os hicieron buena bienvenida?

 Escúchales pinchando aquí

 

– Os basáis en el principio de que aquí hay lugar para todos ¿o hace falta ser ilustrador?

Pero, ¿qué es ser ilustrador?

En el primero entraron los que había, sobre todo amigos nuestros, pero en el segundo ya tuvimos que restringir porque había muchísima gente y de todo tipo. Cualquiera puede participar, no hace falta más que tener ganas.

 

– Es muy original cómo definís a cada ilustrador. Por ejemplo a Liébana, Pan de Molde la define como: “Un ingrediente con aroma a tarde ventosa de otoño, sabor atemporal y un regusto dulce que va apareciendo poco a poco hasta inundarte por completo.”¿De dónde salen estas definiciones?

De la mente de Clara y Liébana.  A cada ilustrador se le hace una entrevista y de las respuestas y de lo que se le conoce, se le describe. Es la gracia de llamarse Pan de Molde, el juego con los ingredientes. Cada cosa de la cocina es lo que va formando este sandwich gigante que es Pan de Molde.

¡Te haremos una a ti con nuestras preguntas! ¡La entrevistadora entrevistada!

– ¿Qué pasa si algún día os llega el parón creativo y os quedáis en blanco?

No concibo la vida sin dibujar aunque sea de manera imaginaria. El cuerpo me pide crear.  Nuestra vida es tener ganas de dibujar, son nuestras ganas de vivir. Aunque no gane un duro, estoy super motivada porque tengo un proyecto en el que disfruto dibujando. Aunque yo esté tan triste y desganada que no pueda ni coger un lápiz, la creatividad está ahí, existe en mi mundo. Cuando no tenga ganas de dibujar será que estoy MAL en mayúsculas.

El vacío de la creatividad llegará cuando me muera.

 

Cerramos la entrevista cuando las chicas discuten por el cuadro más feo que cuelga en casa de sus padres.

 

                               Caricatura de Pan de Molde para Cultura por tu carita

(si pinchas sobre la foto iréis a su BLOG, mola mucho!)

Imagen

Entrevista a Vostok Gallery

7 pamplonicas apasionados del graffiti abren su primera galería dedicada a lo que más les gusta: diseñar y crear.

La presentación de los tripulantes la podéis escuchar aquí:

Antes Vostok estaba en segundo plano. Ahora es nuestro proyecto base.

+ ¿Qué es Vostok? ¿Es una galería? ¿Es vuestro estudio?

Esto hoy es una expo; mañana puede ser un taller, una fiesta, un festival de graffiti. O una mera excusa para reunirnos y ponerle el nombre que nos hemos inventado para la pedrada del momento. ¿Quién sabe? Igual  un día nos da por el cine y nos ponemos a hacer un corto y no teníamos ni  idea. Pero es ponernos a pensar. Así salen cosas como esta.

¿Y qué somos? Todos nacimos del graffiti aunque cada uno hayamos seguido por cosas muy distintas como el diseño gráfico vectorial, la foto, el tattoo, la ilustración… Sí nos une que seguimos pintando todos: aunque estamos aquí, firmamos por la noche igualmente.

O sea, que cada uno se dedica a cosas concretas pero nos gusta hacer de todo y echamos una  mano a los otros. Cuando no tienes apoyo, es “yo me lo guiso, yo me lo como” o contar con un colega. El hecho de estar todos aquí mezclados y que cada uno sea de una rama, nos retroalimenta: es muy interesante conocer lo que hace el otro y enseñar lo que hago yo.

¿Para qué vas a estar bocetando en casa solo si puedes estar aquí comentando tu idea con todos?  Eso es Vostok.

 

+ ¿Traéis el equipaje de fuera?

Sí, claramente. Cualquier disciplina que veas fuera es totalmente innovadora y de eso hemos aprendido todos.

Lo más importante para que la gente consuma es que la gente lo conozca. Si no lo enseñas, si te quedas en tu casa actualizando tu web, no haces nada. Por eso estamos aquí. Tenemos mucho más alcance fuera que en nuestra propia ciudad. Hay gente muy buena y que trabaja más allá de los márgenes de lo establecido. Queremos quedarnos aquí y enseñarlo.

 

+ Cuando os preguntan a qué os dedicáis ¿cómo lo explicáis? Hay mucha gente a la que esto del diseño, la ilustración, el graffiti, etc… no le suena serio.

Somos survivors.

Las horas que hay detrás de cada proyecto personal no se pueden ni contar. Primero porque hay una necesidad de viajar para conocer, para formarte, para ver otras cosas, y eso son horas de pensar en el proyecto, de conocer técnicas, de pruebas y pruebas…

Claro que es serio lo nuestro. Puede sonar fácil,  pero cada uno de nosotros te puede llorar de lo suyo. Cualquier profesión creativa sigue siendo un trabajo aunque  la gente se piense que disfrutas haciéndolo. Cuando hay un control, cuando son ellos los que te están contactando y tú te debes a una serie de condiciones: plazos, espacio concreto, temática…, ¿qué queda de ti? A veces sólo la firma. No haces tu trabajo a gusto. Tú sabes qué imagen puede  funcionar y el cliente muchas veces es un tirano y te va a imponer la manera de hacer las cosas. Eso es ansiedad asegurada.

En el arte todo el mundo opina, y de ahí la idea de que la actividad artística no sea seria o no resulte algo profesional. En lo creativo todo el mundo opina. Sin embargo, si un mecánico te dice que el motor no funciona,  no le pones pega.

 

+ A pesar de que tenéis muchas cosas en el tintero y os gusta que todo vaya fluyendo según el viaje decida, sí tenéis principios muy fijados, como la autogestión.

Sí. Primero pensamos en contar con financiación de fuera para que el proyecto no supusiese una inversión excesiva por nuestra parte. Pero luego pensamos que es el precio que tienes que pagar para hacer algo así. Si sale bien, es por nosotros, y si no, también: asumiremos nuestros errores y aprenderemos para la siguiente. Pero si hubiéramos trabajado de otra forma y dependiéramos de gente ajena, el proyecto se te escapa de las manos porque lo controla alguien y ante el fracaso no hay nada que hacer.

En Vostok cada uno ha aportado lo suyo. En lugar de comprarte un mes unas zapatillas, lo aportamos en esto. Por otro lado, abriremos las puertas a la libre colaboración. La intención no es económica sino dar la posibilidad de mover tu obra, crear una plataforma de peso para futuras acciones y trabajar en lo que nos gusta y como nos gusta.

 

+ La primera misión de Vostok es este viernes 30 de mayo. ¿Qué tenéis pensado?

Música, cervezas y que fluya.

No es necesaria tanta explicación. Cuando una obra de 10×10 necesita un texto de tres A4 algo no funciona. Lo más importante es que estamos aquí y si quieren preguntarnos estaremos encantados de responder, pero no tenemos intención de dar la chapa a nadie.

 

+ ¿Sois de los que preferís no pensar, poneros en lo peor o soñar?

No hay un “lo peor”, esto ya es la ostia en sí, es mega enriquecedor. De ver un local abandonado hemos pasado a ver una galería con nuestro trabajo, y eso ya es genial.  Es algo nuevo, algo que ni siquiera está localizado: va a estar aquí 15 días y luego no sabemos dónde va a estar ni qué va a ser. Ese interrogante nos da una motivación brutal. Nos obliga a no parar. Si paras, mueres. Antes de acabar un proyecto ya estás pensando en el siguiente y eso te mantiene vivo.

 

+ De momento ha comenzado la cuenta atrás con esta expo en la que estáis los 7 fundadores de Vostok, ¿os gustaría que en la siguiente participase otra gente?

Sí, por supuesto, aunque no hemos hablado seriamente del siguiente paso. El día 31, con la resaca, veremos cómo ha ido y hacia dónde vamos.

 

 

Agradecer especialmente la valentía de este grupo de amigos de colgar sus piezas y de hacerme un hueco poco antes de su inauguración. ¡No os lo perdáis este viernes 30 a partir de las 20h!

Vostok Gallery (foto de Eneko Azpiroz)

Id viendo su trabajo aquí: https://www.facebook.com/vostokgallery

 

Día Internacional de los Museos

A menudo me dicen que soy una friki de los relojes. Bueno, puede ser. No seré yo quien lo discuta.

Diréis ¿y qué tiene que ver esto con los museos?. El domingo fue el Día Internacional de los Museos y me fui a Bilbao. Y eso que en Pamplona había un montón de actividades (visitas guiadas, teatralizadas y hasta música).

El Guggenheim ya es obra de arte de por sí.  Yo en realidad no tengo ni idea de arte. Nada. Cero. Niente. Rien. Pero vamos al tema de los relojes. Había leído que había una proyección de Christian Marclay (encantada) titulada “The Clock”. Así que fui a ver. Esto es lo bueno de no saber de arte, que te lanzas a la piscina con los ojos cerrados. ¿Que te gusta? Te quedas. ¿Que no? Te vas.

Christian Marclay es un californiano nacido en los ´50 cuya biografía comienza en 1980 y mide 18 hojas en la que no se puede quitar ni una coma. Es un artista visual, DJ, compositor y performativo, que mezcla el vídeo, los fonogramas, el cine y la fotografía creando piezas tan geniales como “The Clock”. Esta película nace en 2010 y se trata de un bucle de 24h formado por cortes de películas, en los que en cada escena aparece un reloj o alguien diciendo la hora exacta en la que el espectador se encuentra. Escena a escena. Minuto a minuto durante 24 horas. Si hablamos de las 4pm, de la hora del té o de la hora de los Simpsons, sería fácil, pero…¿de las 13:48? A mi me pareció increíble y de tener una pedrada interesante. Marclay sólo tardó 3 años en hacer esta grabación. No quiero ni pensar la de bolsas de palomitas que se ha tenido que comer.

” The Clock”

El Guggenheim instaló una sala de cine con unos sillones que ni en los mejores salones con un proyector enorme y abría cada día un pase especial para que la película estuviese rodando las 24h que dura (mientras el museo estaba abierto).

A día de hoy supongo que todos los relojes de Christian Marclay serán digitales.